Servicios
Fotografía natural para cada etapa de vuestra historia
No se trata solo de hacer fotos, sino de guardar momentos reales.
Trabajo de forma documental, observando sin interrumpir, para que todo fluya con naturalidad y las imágenes hablen por sí solas.
Bodas, parejas o familias. Cada historia es diferente, pero todas merecen ser recordadas.
BODAS
Vivid el momento. Yo lo guardo para siempre.
Antes que nada… ¡Enhorabuena!
Ya habéis dado el “sí, quiero” y ahora empieza todo lo demás. Lo sé, da vértigo. Pero dejadme daros un consejo: disfrutad del día, todo lo demás al final solo serán anécdotas que contar.
Soy Rakel, fotógrafa de bodas en Granada o en cualquier otro lugar al que me lleve una bonita historia.
Mi forma de trabajar es observar, anticipar y estar en el sitio justo sin interrumpir lo que está pasando, intentando intervenir lo mínimo para que el resultado sea lo más natural posible.
Si hace falta, te ayudo con el vestido, te anudo la corbata o te digo “tranquila” cuando todo va demasiado rápido. Porque a veces lo importante no es solo hacer la foto, sino que tú estés bien para que todo fluya.
No busco momentos perfectos, busco momentos reales.
Los que no se pueden repetir, los que pasan sin que nadie los prepare, los que dentro de unos años os van a devolver exactamente a ese día.
Quiero que cuando veáis vuestras fotos no penséis en cómo estabais posando, sino en lo que estabais sintiendo. Porque al final, de eso va todo esto: de recordar.
PAREJAS
Vosotros, aquí y ahora
No tenéis que saber posar. Ni falta que hace. Solo necesito que estéis como sois.
Podéis disfrutar de un café, dar un paseo, pasar una tarde en casa o hacer un picnic en vuestro lugar favorito. Cualquier excusa es buena para dedicaros un rato juntos.
Yo me encargaré de capturarlo con naturalidad, sin interrumpir, sin forzar nada.
Así sois ahora, así es vuestro amor. Una cápsula del tiempo a la que volver cuando lo necesitéis.
FAMILIAS
Momentos reales, recuerdos para siempre
Aquí no hay “mirad a cámara y sonreíd”.
Hay juegos, carreras, saltos, miradas cómplices, risas y abrazos que duran una eternidad.
Desde que soy madre, estas sesiones me parecen aún más especiales. Porque los días pasan lentos, pero los años pasan volando, y quieres que el tiempo se pare un poquito más.
Capturamos ese paseo a caballito, esa sonrisa mellada, un cuento antes de dormir o simplemente cómo es vuestra familia ahora.
El tiempo pasa, pero las fotografías nos permiten volver a ese momento una y otra vez.